La Policía Local de Córdoba ha detenido a un hombre, identificado con las iniciales de F. R. J., de 65 años, por golpear ante la presencia de los agentes a su nieto de seis años, porque “se había portado mal y tenía derecho a hacerlo”. Sin embargo, no lo tiene.

En un comunicado, la Policía Local explicó ayer que los hechos se produjeron sobre las 14.00 del lunes cuando una patrulla regulaba la salida de los escolares en un colegio de la calle Periodista Gago Jiménez y observaron a un hombre que llevaba de la mano a un menor de seis años, a quien le pegaba “fuertes cachetes” que lo tiraban al suelo.

Cuando los agentes le llamaron la atención, el hombre comenzó a pegarle fuertes patadas en el costado y en otras partes del cuerpo, que hicieron caer de nuevo al niño y le causaron “un gran estado de excitación y llanto”. Los policías evitaron que continuara la agresión y detuvieron a F.R.J., quien dijo que le pegaba porque “se había portado mal y tenía derecho a hacerlo”.

El menor, entregado a la Junta

Los agentes llevaron al menor a un centro sanitario para que lo exploraran y comunicaron los hechos a la Fiscalía de Menores, que ha realizado las primeras diligencias para entregar al menor a la Unidad adscrita de la Policía Autonómica de la Junta de Andalucía, que se hace cargo del niño.

Antes del cambio de la ley, no estaba claro que la conducta de F.R.J. fuera legal o ilegal, ya que artículo 154 del Código Civil dejaba la puerta entreabierta al castigo físico al facultar a los progenitores para corregir “razonable y moderadamente” a sus hijos. El problema estaba en qué se entiende por moderado. En diciembre del año pasado, ese artículo fue reformado con los votos de PSOE, IU, ERC y el Grupo Mixto. El cambio se incluyó dentro de la ley de adopción internacional para evitar cualquier ambigüedad y desterrar, de una vez para siempre, la posibilidad del castigo físico. Ahora, los padres tienen que ejercer la patria potestad con respeto a la integridad “física y psicológica” de los hijos. Otros 14 países han eliminado ya, como España, el castigo físico a los niños.

Al menos 30.000 menores reciben algún tipo de maltrato físico cada año en España, informa Susana de Pablos. Hay 7,9 millones de menores, de los cuales 15 de cada mil han sufrido algún maltrato. En uno de cada cuatro casos se trata de golpes, como bofetas o cachetes. Son los datos sobre la incidencia de la violencia en los niños que recogen estudios como El Maltrato Infantil en España.

el pais. sociedad